viernes, 19 de septiembre de 2014

Mucho antes del punto azul pálido: La Tierrra y la Luna vistas por la Voyager 1


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Todos hemos oído hablar de las célebres imágenes conocidas como el pequeño punto azul pálido, en las que nuestro Planeta aparece insifnificante con el resto del Sistema Solar. Carl Sagan inmortalizó esa foto con sus célebres palabras que tanta inspiración nos provocan hoy día. El texto de Sagan motivó numerosas reflexiones e iniciativas y probablemente sean de las más inspiradoras palabras sobre la existencia humana y el lugar que ocupamos en el universo.

 Ayer se cumplió aniversario de la imagen aquí reproducida, la primera toma del sistema Tierra-Luna tomada desde una sonda espacial, precisamente la Voyager 1, el día 18 de setiembre de 1977. En esos momentos la veterana y legendaria nave iniciaba su larga y fructífera travesía por el Sistema Solar y más allá. La distancia que separaba a la Voyager 1 de nuestro Planeta era de unos 11,66 millones de kilómetros, y se puede apreciar claramente el este de Asia y el Océano Pacífico de la Tierra. En el momento exacto de la toma la Voyager estaba sobre el monte Everest, en ese momento el punto de la Tierra más cercano a la sonda. La foto está formada por tres tomas, en diferentes filtros, y procesada por el Jet Propulsion Laboratory de la NASA. La Tierra tenía un brillo mucho mayor al de la Luna, de manera que la luminosidad de esta última fue aumentada artificialmente tres veces con respecto al de nuestro Planeta. Aún así es una foto impresionante y poco conocida del extenso y aún vigente catálogo de imágenes de las misiones Voyager.

 La sonda Voyager 2 fue lanzada primero, el 20 de agosto de 1977 y la Voyager 1 el 5 de setiembre del mismo año. Las imágenes de nuestro planeta y la Luna han marcado para siempre nuestra percepción y causaron un gran impacto sobre la opinión pública. La más recordad es la obtenida por la primera misión tripulada a la luna, la del Apolo 8, en la que la Tierra aparece sobre el horizonte lunar. La primer imagen de la Tierra desde la Luna fue captada por la sonda lunar soviética Zond 6. En Eureka hay una excelente recopilación sobre la historia de estas increíbles imágenes.



  [Vía: NASA The Commons]




miércoles, 17 de septiembre de 2014

219 millones de estrellas: el más reciente catálogo de nuestra Vía Láctea


 Llevó diez años y 350 noches de observación a los investigadores de la Universidad de Hertfordshire elaborar esta densa imagen del disco de nuestra Vía Láctea en la que es posible apreciar no menos de 219 millones de estrellas. Para ello se utilizaron las instalaciones del complejo telescópico Isaac Newton (INT), ubicado en Las Palmas, Islas Canarias.

La imagen abarca un ángulo de 180 por 10 grados de nuestra bóveda celeste. Se aprecia la densidad estelar de nuestra Vía Láctea. El color rojizo corresponde a una mayor densidad estelar. Existen 600 x 2400 puntos con su correspondiente juego de datos. Cada punto está formado por cuadrados de 1 x 1 minuto de arco, sumando en total 32.000 píxeles. Las zonas oscuras corresponden a la presencia de polvo interestelar. Se aprecia el borde del brazo de Sagitario de la Vía Láctea (en torno a los 60°) y la región de Cygnus X (entorno a los 80°). El mapa fue elaborado por Hywell Farnhill de la Universidad de Hertfordshire en el marco de su PhD.  [Ampliar para ver completa]

 Claramente visible en una oscura noche la Vía Láctea es nuestra galaxia y su ubicación en el cielo nocturno nos permite hacernos una idea de nuestro lugar en el espacio. En los aproximadamente 100.000 años luz de diámetro se encuentran entre 200.000 y 400.000 millones de estrellas y nubes de gas y polvo estelar. Una de estas estrellas es nuestro Sol entorno al cual orbitamos. La tarea harto imposible de observar cada una de las estrellas visibles desde nuestra ubicación en el espacio es una tarea casi imposible para el ser humano, salvo que se recurra al espejo de 2,5 m de diámetro del INT. 

 Gracias a las capacidades de este telescopio se pudo relevar un total de 219 millones de estrellas que aparecen en este mapa de densidades recientemente elaborado. El número, realmente récord, es en términos astronómicos casi nada: considerando a la Vía Láctea formada por 200.000 millones de estrellas, el mapa corresponde a tan sólo un 1% del total. Sin embargo estos datos obtenidos son extremadamente importantes para conformar una muy exacta representación de la distribución estelar de la Vía Láctea tal como se observa desde la Tierra. El criterio de clasificación permite identificar estrellas de Magnitud 20, es decir, que permitió registrar estrellas con brillos 1 millón de veces menor al que el ojo humano puede registrar sin instrumentos. El mapa muestra entonces, la particular distribución estelar de nuestra Vía Láctea, y será de gran utilidad para el desarrollo de nuevos modelos de la misma.

 El registro de imágenes fue realizado en la porción del espectro infrarrojo visible (656 nanómetros) correspondientes a la línea de emisión H-alfa del espectro del hidrógeno. Este nuevo mapa es un buen ejemplo de big data, es decir del uso de grandes cantidades de información para obtener resultados relevantes. La imagen se obtuvo gracias a unas 250.000 tomas de CCD de la cámara en forma de L del telescopio INT. Cada detector tiene una resolución de unos 2048 x 4100 píxels que permiten una cobertura de la bóveda celeste de unos 0,2 a 0,4 grados. La emisión en la longitud de onda H-alfa es típica en las estrellas jóvenes y también en aquellas que han agotado su combustible. De manera que este mapa registra con gran nitidez ambos tipos de estrellas. Adicionalmente se usaron filtros azul (banda i) y verde (canal r)

Estas determinaciones son clave para mejorar el conocimiento de nuestra galaxia y de la dinámica estelar en general. En particular se han identificado un centenar de nuevas estrellas, o bien jóvenes o bien viejas, que serán objeto de un estudio posterior estudio detallado.  El equipo liderado por Geert Barentsen ha dispuesto el catálogo completo de imágenes originales este mapa para su consulta, así como también las imágenes procesadas.

 Por último, como si todo esto no fuera suficiente, Barentsen elaboró un video de seis horas en las que se pueden apreciar todas y cada una de las tomas realizadas en estos diez años de observaciones. Naturalmente cada una de ellas presenta distinta calidad, consecuencia de la variabilidad de las condiciones climáticas en las que se realizaron las observaciones. 

 No se lo pierdan:







  El trabajo original, "The second data release of the INT Photometric Hα Survey of the Northern Galactic Plane (IPHAS DR2)"  fue publicado en la Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, vol. 444, pp. 3230-3257, 2014 de Oxford University Press.



 Elaborado en base a la publicacion de la Royal Astronomical Society y la página personal de Barentsen.







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